viernes, 8 de febrero de 2019

Artículo de opinión.


Enseñar, hoy

                                                     
                                                             Marcelo Leandro Andia Torrez
¿Cuáles son las características del estudiante de hoy? ¿Cuál la relación entre estudiante y tecnología? ¿Cuál la diferencia entre el docente de hoy, al docente de ayer? ¿De qué manera se puede asociar la enseñanza que ofrece el docente, con la realidad en la que crece el estudiante?
            Estas son algunas de las interrogantes que involucran a docentes y estudiantes, en el proceso de enseñanza. El espacio en el que interactúan es la UMSS. Hoy, tener acceso a la tecnología es bastante fácil, más allá del medio que se emplee para acceder a ella. El estudiante está abierto a todo lo que el mundo ofrece, al hablar de todo, nos referimos a: videos, imágenes, documentales, libros, investigaciones, audios, etc. Todo esto, influye en su proceso de aprendizaje, como también en el proceso de enseñanza de los docentes. La labor de enseñar en estos tiempos, implica elaborar nuevos métodos, que vayan acordes con la actualidad.
            La primera y segunda interrogante están relacionadas. ¿Cuáles son las características del estudiante de hoy? ¿Cuál la relación entre estudiante y tecnología? Quien redacta el presente artículo, tiene la posibilidad de describir, por lo menos en parte, ciertas características del estudiante de hoy y la relación que éste tiene con la tecnología; debido a que cursó el pregrado de la universidad en dos oportunidades: una en Ciencias Jurídicas, y otra en Sociología (etapa de tesis). Los estudiantes al llegar a la universidad, tienen mayor libertad, se redujo el control de los padres o tutores. Realizan actividades de ocio (deporte, fiestas, jugar dota, y otras actividades fuera de aulas). Los primeros semestres son para conocer el ambiente, hacerse de amigos y compañeros, introducirse a grupos u organizaciones estudiantiles, entre otros. Una vez que logra cursar una buena parte de la carrera, cambia su conducta, en el sentido de que se vuelve un estudiante más comprometido con su formación profesional.
            Siguiendo esa misma línea, uno de los instrumentos más importantes del estudiante de hoy –y que nos ayudará a responder la segunda interrogante– es pues, su acceso al internet. Lo hace durante varias horas al día. Como rasgo positivo, el internet es un instrumento que le permite al estudiante ahorrar dinero, en el entendido de que ahora puede descargar libros digitales y guardarlos en su móvil o servidor, para luego estudiarlos. Extremo que antes era difícil de imaginar, porque todos debían recurrir a bibliotecas. En ese sentido, la tecnología, representa para el estudiante de hoy, una herramienta que le permite tener acceso a la información, que además le permite ahorrar: tiempo, esfuerza y dinero.
            ¿Cuál la diferencia entre el docente de hoy, al docente de ayer? Hasta hace algunos años, se creía que ejercer la cátedra significaba ser poseedor de la verdad. Los esquemas que se empleaban para la enseñanza eran: a) Memorismo: trasmisión de conocimientos; b) Verbalismo: significaba ofrecer clases magistrales y; c) Subjetivista: esta se encargaba de evaluar los conocimientos trasmitidos a través de exámenes orales (Huáscar Taborga, 1970). Ser catedrático en aquellos tiempos significaba tener el monopolio del conocimiento; el estudiante debía dar por cierto todo lo que le era trasmitido, sin posibilidad de refutarlo o cuestionarlo. Esa realidad estancó el desarrollo de la ciencia, y de la creación de nuevas formas didácticas para enseñar.
            El docente de hoy, cambiò el modelo de enseñanza anterior. Existe una serie de innovaciones, que de cierta forma superan esa idea de que “unos pocos poseían la verdad sobre el conocimiento”. Los docentes jóvenes de hoy, son quienes ejecutan esas innovaciones en la enseñanza. Muchos de ellos tuvieron formación en cursos actualizados o fueron formados en otros países. Para ejercer el cargo, ellos deben actualizarse constantemente. El docente de hoy, busca la manera de llegar a su estudiante, a través de metáforas, chistes, analogías; impulsando además a que el estudiante sea crítico. La participación del estudiante en clases se ha vuelto un elemento importante, le permite trasmitir lo que conoce –sea bueno o malo–. El catedrático de hoy, ahora escucha a su estudiante: y manifiestan que en esa interacción él también aprende. Existen profesores con diversas habilidades para transmitir sus conocimientos, quienes superan los métodos tradiciones (memorismo, verbalismo y subjetivismo). Esto ocasiona, que el catedrático tenga clases más llevaderas, y lo que es más importante, que se adecue a la realidad actual del estudiante.
               ¿De qué manera se puede asociar la enseñanza que ofrece el docente, con la realidad en la que crece el estudiante? Como vimos, el ejercer la labor de docencia implica renovar las prácticas pasadas sobre la enseñanza del estudiante: la realidad actual lo exige. El estudiante de hoy, tienen facilidades para acceder a la información, y lo hace de forma rápida. La tecnología, permite contrastar la información que ofrece el catedrático de hoy, con: ensayos, monografías, artículos, comentarios y otros documentos que se encuentran en la red (internet). Sin embargo, ambos actores deben tomar en cuenta lo siguiente: no toda la información que se encuentra en el internet es válida. Esta información tiene que ser seleccionada; debe pasar por un filtro de revisión –por ambos actores de ser posible–. Quizá acá se encuentra una de las ventajas para el catedrático, pues la información que él tiene, en muchos de los casos, la obtuvo de bibliografía confiable (bibliotecas, libros, investigaciones, etc.). Una adecuada comunicación entre ambos sujetos es lo más recomendable, debido a que hoy en día, es difícil concentrar el conocimiento en unas pocas personas. El docente debe comprender que existen estudiantes con lecturas prévias sobre el asunto que abordarán en clase, y el estudiante deben entender que su conocimiento debe compartirlo con su profesor para debatirlo. Humildad por aprender, y compartir lo que se conoce, serian dos elementos que permitan asociar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
            El paradigma de la complejidad, de Edgar Morin, manifiesta que la complejidad se encuentra en la vida cotidiana; una de ellas es el proceso de aprendizaje en la UMSS. Asimismo, la “inteligencia colectiva” permite a los actores del proceso de aprendizaje reconocer y enriquecer mutuamente sus conocimientos: nadie lo sabe todo, todos saben algo. De igual modo, nuestro espacio antropológico también podría experimentar cambios con la aplicación de la inteligencia colectiva en los procesos de aprendizaje. Esto último, debido a que el mundo humano depende de las técnicas, significaciones, lenguaje, cultura, convenciones, emociones humanas y representaciones; deberá adaptarse a las nuevas formas de comunicación para construir intelecto, y eso nos ayudará a sobrevivir en este mundo complejo.
            Docentes y estudiantes de la UMSS, viven en un mundo en el cual la tecnología pone a su alcance un cúmulo de información. A la que quizá antes era difícil de acceder. Los catedráticos de generaciones pasadas, se encuentran en la obligación de conocer el mundo en el que se desenvuelven los estudiantes de hoy. El estudiante, tiene en su docente a un guía que lo encaminará. Comprender el mundo complejo en el que hoy vivimos, contribuirá en el proceso de enseñanza. Olvidamos mencionar las “experiencias personales que él catedrático transmite”, estas experiencias le serán de utilidad al estudiante para cuando le toque ejercer su profesión; el internet carece de información respecto a este asunto. Por último, creemos que en todo proceso de enseñanza y aprendizaje debe existir: humildad por aprender.