Enseñar, hoy
Marcelo Leandro Andia Torrez
¿Cuáles
son las características del estudiante de hoy? ¿Cuál la relación entre
estudiante y tecnología? ¿Cuál la diferencia entre el docente de hoy, al
docente de ayer? ¿De qué manera se puede asociar la enseñanza que ofrece el docente,
con la realidad en la que crece el estudiante?
Estas son algunas de las interrogantes que involucran a
docentes y estudiantes, en el proceso de enseñanza. El espacio en el que interactúan
es la UMSS. Hoy, tener acceso a la tecnología es bastante fácil, más allá del
medio que se emplee para acceder a ella. El estudiante está abierto a todo lo
que el mundo ofrece, al hablar de todo, nos referimos a: videos, imágenes,
documentales, libros, investigaciones, audios, etc. Todo esto, influye en su
proceso de aprendizaje, como también en el proceso de enseñanza de los
docentes. La labor de enseñar en estos tiempos, implica elaborar nuevos métodos,
que vayan acordes con la actualidad.
La primera y segunda interrogante están relacionadas. ¿Cuáles
son las características del estudiante de hoy? ¿Cuál la relación entre
estudiante y tecnología? Quien redacta el presente artículo, tiene la
posibilidad de describir, por lo menos en parte, ciertas características del
estudiante de hoy y la relación que éste tiene con la tecnología; debido a que cursó
el pregrado de la universidad en dos oportunidades: una en Ciencias Jurídicas,
y otra en Sociología (etapa de tesis). Los estudiantes al llegar a la
universidad, tienen mayor libertad, se redujo el control de los padres o
tutores. Realizan actividades de ocio (deporte, fiestas, jugar dota, y otras
actividades fuera de aulas). Los primeros semestres son para conocer el
ambiente, hacerse de amigos y compañeros, introducirse a grupos u
organizaciones estudiantiles, entre otros. Una vez que logra cursar una buena
parte de la carrera, cambia su conducta, en el sentido de que se vuelve un
estudiante más comprometido con su formación profesional.
Siguiendo esa misma línea, uno de los instrumentos más
importantes del estudiante de hoy –y que nos ayudará a responder la segunda
interrogante– es pues, su acceso al internet. Lo hace durante varias horas al día.
Como rasgo positivo, el internet es un instrumento que le permite al estudiante
ahorrar dinero, en el entendido de que ahora puede descargar libros digitales y
guardarlos en su móvil o servidor, para luego estudiarlos. Extremo que antes
era difícil de imaginar, porque todos debían recurrir a bibliotecas. En ese
sentido, la tecnología, representa para el estudiante de hoy, una herramienta
que le permite tener acceso a la información, que además le permite ahorrar:
tiempo, esfuerza y dinero.
¿Cuál la diferencia entre el docente de hoy, al docente
de ayer? Hasta hace algunos años, se creía que ejercer la cátedra significaba
ser poseedor de la verdad. Los esquemas que se empleaban para la enseñanza
eran: a) Memorismo: trasmisión de conocimientos; b) Verbalismo: significaba
ofrecer clases magistrales y; c) Subjetivista: esta se encargaba de evaluar los conocimientos trasmitidos a través de exámenes orales (Huáscar Taborga, 1970). Ser catedrático
en aquellos tiempos significaba tener el monopolio del conocimiento; el
estudiante debía dar por cierto todo lo que le era trasmitido, sin posibilidad
de refutarlo o cuestionarlo. Esa realidad estancó el desarrollo de la ciencia,
y de la creación de nuevas formas didácticas para enseñar.
El docente de hoy, cambiò el modelo de enseñanza
anterior. Existe una serie de innovaciones, que de cierta forma superan esa
idea de que “unos pocos poseían la verdad sobre el conocimiento”. Los docentes jóvenes
de hoy, son quienes ejecutan esas innovaciones en la enseñanza. Muchos de ellos
tuvieron formación en cursos actualizados o fueron formados en otros países. Para
ejercer el cargo, ellos deben actualizarse constantemente. El docente de hoy,
busca la manera de llegar a su estudiante, a través de metáforas, chistes, analogías;
impulsando además a que el estudiante sea crítico. La participación del estudiante en
clases se ha vuelto un elemento importante, le permite trasmitir lo que conoce –sea
bueno o malo–. El catedrático de hoy, ahora escucha a su estudiante: y
manifiestan que en esa interacción él también aprende. Existen profesores con
diversas habilidades para transmitir sus conocimientos, quienes superan los métodos
tradiciones (memorismo, verbalismo y subjetivismo). Esto ocasiona, que el catedrático
tenga clases más llevaderas, y lo que es más importante, que se adecue a la
realidad actual del estudiante.
¿De qué
manera se puede asociar la enseñanza que ofrece el docente, con la realidad en
la que crece el estudiante? Como vimos, el ejercer la labor de docencia implica
renovar las prácticas pasadas sobre la enseñanza del estudiante: la realidad
actual lo exige. El estudiante de hoy, tienen facilidades para acceder a la información,
y lo hace de forma rápida. La tecnología, permite contrastar la información que
ofrece el catedrático de hoy, con: ensayos, monografías, artículos, comentarios
y otros documentos que se encuentran en la red (internet). Sin embargo, ambos
actores deben tomar en cuenta lo siguiente: no toda la información que se
encuentra en el internet es válida. Esta información tiene que ser
seleccionada; debe pasar por un filtro de revisión –por ambos actores de ser
posible–. Quizá acá se encuentra una de las ventajas para el catedrático, pues
la información que él tiene, en muchos de los casos, la obtuvo de bibliografía confiable
(bibliotecas, libros, investigaciones, etc.). Una adecuada comunicación entre
ambos sujetos es lo más recomendable, debido a que hoy en día, es difícil concentrar
el conocimiento en unas pocas personas. El docente debe comprender que existen
estudiantes con lecturas prévias sobre el asunto que abordarán en clase, y el
estudiante deben entender que su conocimiento debe compartirlo con su profesor
para debatirlo. Humildad por aprender, y compartir lo que se conoce, serian dos
elementos que permitan asociar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
El paradigma de la complejidad, de Edgar Morin,
manifiesta que la complejidad se encuentra en la vida cotidiana; una de ellas
es el proceso de aprendizaje en la UMSS. Asimismo, la “inteligencia colectiva”
permite a los actores del proceso de aprendizaje reconocer y enriquecer
mutuamente sus conocimientos: nadie lo sabe todo, todos saben algo. De igual
modo, nuestro espacio antropológico también podría experimentar cambios con la aplicación
de la inteligencia colectiva en los procesos de aprendizaje. Esto último,
debido a que el mundo humano depende de las técnicas, significaciones,
lenguaje, cultura, convenciones, emociones humanas y representaciones; deberá adaptarse
a las nuevas formas de comunicación para construir intelecto, y eso nos ayudará
a sobrevivir en este mundo complejo.
Docentes y estudiantes de la UMSS, viven en un mundo en
el cual la tecnología pone a su alcance un cúmulo de información. A la que quizá
antes era difícil de acceder. Los catedráticos de generaciones pasadas, se
encuentran en la obligación de conocer el mundo en el que se desenvuelven los
estudiantes de hoy. El estudiante, tiene en su docente a un guía que lo encaminará.
Comprender el mundo complejo en el que hoy vivimos, contribuirá en el proceso
de enseñanza. Olvidamos mencionar las “experiencias personales que él catedrático
transmite”, estas experiencias le serán de utilidad al estudiante para cuando
le toque ejercer su profesión; el internet carece de información respecto a
este asunto. Por último, creemos que en todo proceso de enseñanza y aprendizaje
debe existir: humildad por aprender.