viernes, 3 de febrero de 2017

LA MUJER Y EL DIVORCIO


¿Qué efectos sufre una mujer producto de la separación o divorcio? ¿Quién soporta la mayor carga de una separación? ¿Cómo actúa una mujer después del divorcio, al volver a ser independiente? Si bien los resultados de un divorcio es perjudicial para ambos sujetos, es más propensa a sufrir una serie de  inconvenientes la mujer, salvo excepciones.

¿La mujer de antes vs la mujer de hoy? Hace tiempo, ellas se encontraban limitadas al bienestar del hogar. Trabajar por tener una familia sólida, su prioridad era velar por los intereses de sus descendientes y su cónyuge, con el fin de mantener unido su núcleo familiar.  Hoy en día esta situación ha cambiado, viven y ven el mundo de manera distinta, muchas de ellas no toleran maltratos y buscan evitar la dependencia de su familia o la de un hombre – no pretendo ser un activista y nada por el estilo, solo aclarar que existen hombres que respetamos a la mujer –. Se puede ver que las mujeres se fueron integrando a diferentes sectores laborales, profesionales, políticos, etc., en el pasado le era complicado. La mujer dejo de ser una sencilla ama de casa, para convertirse hoy en un elemento productivo de la sociedad.

¿Qué efectos produce el divorcio en la mujer? La separación es un acontecimiento que deja huella en los involucrados, pero al referirnos ahora sobre la mujer, debemos decir que ella experimenta problemas tales como: laborales, económicos, familiares, emocionales y sociales. También se debe mencionar que los divorcios en algunas oportunidades son provocadas por ellas mismas, así lo decidieron; por no haber encontraron satisfacción emocional, económica, sexual, familiar u otro., en su pareja. En la nueva etapa que les toca afrontar notaran cambios en su conducta, algunas serán más reservadas o tímidas, otras se convertirán más extrovertidas. Además, deberá satisfacer sus necesidades básicas por si misma – esto se complica si se queda con la custodia de sus hijos – para ello tienen que buscar un trabajo y obtener recursos, los empleadores no se arriesgas a contratar a una mujer separada y con hijos, serían poco productivas. La familia se convierte un escollo duro de tolerar, no dejan de cuestionar la decisión que ellas asumieron con el divorcio. Es la mujer quien sufre la mayor carga en una separación, más aún cuando existen hijos de por medio.

¿De qué manera influye la custodia de los hijos? Evita que se sientan solas, las motiva a salir para adelante y velar por el bienestar de su descendiente,  además, con mayor razón se ve empujadas a buscar trabajo para solventar los gastos de su manutención. Se dedica a invertir su tiempo en el cuidado y educación de su hijo, sin olvidar el trabajo. Bajo estas circunstancias se presenta un elemento interesante: Es ella quien toma las decisiones ahora, antes no lo hacía o era mínima su participación. Cierto es que bajo esta condición, le será difícil volver a tener una relación amorosa, porque el hombre que quiera una relación con ellas, tendrá que aceptar al hijo y asumir el rol de padre en caso de formalizar. No todos estarán dispuestos a tomar esa decisión. ¿Y si no tienen hijos? Tendrá mayor posibilidad de rehacer su vida. Los hombres ven con buenos ojos a una mujer separada y sin hijos, esto es señal de que con ellas se puede formar una familia, es madura y puede ser la madre de sus hijos. En estas condiciones, a la mujer solo le toca pensar en ella misma, trabajar para ella, salir cuando y con quien ella quiera, trabajar de lo que quiera; se le presentan muchas ventajas. En fin, el tener la custodia de sus hijos  les dará fuerza para seguir luchando, pero les limitara en la búsqueda de una nueva relación; de no tener hijos, el panorama será más prometedor.

¿Sufren estigmatización social? Sí, es una práctica a la que recurre su entorno. Lo que hacen es desaprobar su situación actual, mediante: cuestionamientos, reproches o hasta comentarios malintencionados; es más, existe personas que se atreven a predecir el porvenir de ellas. Es un problema que surge desde su familia de origen, quienes plantean afirmaciones tales como “Te quedaras sola el resto de tu vida” “Eres incapaz de valerte por ti misma” “Eres una egoísta al pensar solo en vos y no en tus hijos. Entre sus amistades también se producirá una suerte de estigmatización, el hecho de quedar sola le genera dificultad al reunirse con ellas, será excluida por encontrarse solitaria cuando el resto se encuentra en pareja, pues no tendría espacio en esa esfera.

¿Cuáles son los aspectos positivos de vivir esta realidad? Una vez superado los inconvenientes que anteriormente referimos, ellas podrán experimentar un serie de cambios positivos a su favor: Económicos, laborales, tiempo, superación personal, salud, etc. Cuando inician una actividad laboral – en esta nueva etapa de su vida – comienzan a obtener recursos económicos con los cuales puede satisfacer sus necesidades. Nadie podrá cuestionar los gastos en los que incurra, porque es el rédito a su propio esfuerzo, los gastos serán pensados en ella y en sus hijos si fuere el caso. Ahora tendrá tiempo para realizar actividades que le interese: ir a los lugares que guste, salir con sus amigas, gym, escuelas de baile, seguir dietas alimentarias; realizar una serie de cosas que antes no podía hacerlas a causa de su relación. En definitiva cambian su forma de vivir, de pensar y sentir, son mujeres más decididas y con una visión más clara de lo que quieren – esto en la mayoría de los casos.

Que una mujer se divorcie en estos tiempo ya no es un tabú, tampoco un acto reprochable. Los tiempos de tolerar el maltrato y el adulterio de su pareja ya son cosa del pasado, hoy la mujer tiene una serie de instrumentos políticos, jurídicos y sociales que las ampara y apoya para seguir adelante, solas de ser necesario. El ser divorciada le trae problemas económicas, laborales, familiares y hasta sociales. Pero, así como se le complica la vida, en un momento dado, puede comenzar a experimentar una serie de virtudes a su favor que contribuyan a su realización personal. Sabemos que cada mujer es un mundo distinto y tratar de definirlas a todos en un par de líneas serie un error, pero los comentarios expresados en este escrito, se acerca a la realidad por la que pasan muchas de ellas. La información recolectada y entrevistas que realice, me ayudaron a exponer los extremos descritos – solo nos limitamos abordar el asunto de la mujer divorciada en esta oportunidad, en otro  momento hablaremos de las madres solteras –.
En suma: Estamos ante un fenómeno que se presenta a diario y en todo los espacios, en casa puedes tener a una de ellas: hijas, hermanas, primas, sobrinas, etc.; protégelas e impúlsalas a seguir para adelante, merecen un vida digna.


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