¿La
mujer de antes vs la mujer de hoy? Hace tiempo, ellas se encontraban limitadas al bienestar del hogar. Trabajar
por tener una familia sólida, su prioridad era velar por los intereses de sus
descendientes y su cónyuge, con el fin de mantener unido su núcleo familiar. Hoy en día esta situación ha cambiado, viven y
ven el mundo de manera distinta, muchas de ellas no toleran maltratos y buscan
evitar la dependencia de su familia o la de un hombre – no pretendo ser un
activista y nada por el estilo, solo aclarar que existen hombres que respetamos
a la mujer –. Se puede ver que las mujeres se fueron integrando a diferentes
sectores laborales, profesionales, políticos, etc., en el pasado le era
complicado. La mujer dejo de ser una sencilla ama de casa, para convertirse hoy
en un elemento productivo de la sociedad.
¿Qué efectos produce el divorcio en la mujer? La separación es un acontecimiento que deja huella en
los involucrados, pero al referirnos ahora sobre la mujer, debemos decir que
ella experimenta problemas tales como: laborales, económicos, familiares,
emocionales y sociales. También se debe mencionar que los divorcios en algunas
oportunidades son provocadas por ellas mismas, así lo decidieron; por no haber encontraron
satisfacción emocional, económica, sexual, familiar u otro., en su pareja. En
la nueva etapa que les toca afrontar notaran cambios en su conducta, algunas
serán más reservadas o tímidas, otras se convertirán más extrovertidas. Además,
deberá satisfacer sus necesidades básicas por si misma – esto se complica si se
queda con la custodia de sus hijos – para ello tienen que buscar un trabajo y
obtener recursos, los empleadores no se arriesgas a contratar a una mujer
separada y con hijos, serían poco productivas. La familia se convierte un
escollo duro de tolerar, no dejan de cuestionar la decisión que ellas asumieron
con el divorcio. Es la mujer quien sufre la mayor carga en una separación, más
aún cuando existen hijos de por medio.
¿De qué manera influye la custodia de los hijos? Evita que se sientan solas, las motiva a salir para
adelante y velar por el bienestar de su descendiente, además, con mayor razón se ve empujadas a
buscar trabajo para solventar los gastos de su manutención. Se dedica a
invertir su tiempo en el cuidado y educación de su hijo, sin olvidar el
trabajo. Bajo estas circunstancias se presenta un elemento interesante: Es ella
quien toma las decisiones ahora, antes no lo hacía o era mínima su
participación. Cierto es que bajo esta condición, le será difícil volver a
tener una relación amorosa, porque el hombre que quiera una relación con ellas,
tendrá que aceptar al hijo y asumir el rol de padre en caso de formalizar. No
todos estarán dispuestos a tomar esa decisión. ¿Y si no tienen hijos? Tendrá mayor posibilidad de rehacer su vida.
Los hombres ven con buenos ojos a una mujer separada y sin hijos, esto es señal
de que con ellas se puede formar una familia, es madura y puede ser la madre de
sus hijos. En estas condiciones, a la mujer solo le toca pensar en ella misma,
trabajar para ella, salir cuando y con quien ella quiera, trabajar de lo que
quiera; se le presentan muchas ventajas. En fin, el tener la custodia de sus
hijos les dará fuerza para seguir
luchando, pero les limitara en la búsqueda de una nueva relación; de no tener
hijos, el panorama será más prometedor.
¿Sufren
estigmatización social?
Sí, es una práctica a la que recurre su entorno. Lo que hacen es desaprobar su
situación actual, mediante: cuestionamientos, reproches o hasta comentarios
malintencionados; es más, existe personas que se atreven a predecir el porvenir
de ellas. Es un problema que surge desde su familia de origen, quienes plantean
afirmaciones tales como “Te quedaras sola el resto de tu vida” “Eres incapaz de
valerte por ti misma” “Eres una egoísta al pensar solo en vos y no en tus hijos.
Entre sus amistades también se producirá una suerte de estigmatización, el
hecho de quedar sola le genera dificultad al reunirse con ellas, será excluida
por encontrarse solitaria cuando el resto se encuentra en pareja, pues no
tendría espacio en esa esfera.
Que una mujer se divorcie en estos tiempo ya no es un
tabú, tampoco un acto reprochable. Los tiempos de tolerar el maltrato y el
adulterio de su pareja ya son cosa del pasado, hoy la mujer tiene una serie de
instrumentos políticos, jurídicos y sociales que las ampara y apoya para seguir
adelante, solas de ser necesario. El ser divorciada le trae problemas económicas, laborales, familiares y hasta sociales. Pero, así como se le
complica la vida, en un momento dado, puede comenzar a experimentar una serie
de virtudes a su favor que contribuyan a su realización personal. Sabemos que
cada mujer es un mundo distinto y tratar de definirlas a todos en un par de
líneas serie un error, pero los comentarios expresados en este escrito, se
acerca a la realidad por la que pasan muchas de ellas. La información
recolectada y entrevistas que realice, me ayudaron a exponer los extremos
descritos – solo nos limitamos abordar el asunto de la mujer divorciada en esta
oportunidad, en otro momento hablaremos
de las madres solteras –.
En suma: Estamos ante un fenómeno que se presenta a
diario y en todo los espacios, en casa puedes tener a una de ellas: hijas,
hermanas, primas, sobrinas, etc.; protégelas e impúlsalas a seguir para
adelante, merecen un vida digna. 


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